El Pequinés no es solo un perro; es un artefacto vivo de la China imperial. Con una historia que se remonta a más de 2.000 años, estos pequeños perros fueron criados para ser los queridos compañeros de los emperadores y sus familias en la Ciudad Prohibida.
A menudo llamados “Perros León” debido a su abundante melena y actitud intrépida, los Pequineses parecen conocer su herencia real. Son dignos, independientes y esperan ser tratados con respeto. No son perros falderos aduladores que ruegan afecto; son amigos nobles que podrían dignarse a sentarse en tu regazo si les place.
Pero debajo de ese exterior altivo late un corazón de oro. Con su persona elegida, un Peke es ferozmente leal, cariñoso y sorprendentemente protector. Son perros grandes en cuerpos pequeños, sin miedo a defender su posición contra cualquier cosa.
Historia y Origen: El Perro de la Manga
La leyenda dice que el Pequinés fue creado cuando un león se enamoró de un mono tití. El león le pidió a Buda que lo encogiera pero le dejara conservar su corazón valiente y su gran rugido. El resultado fue el Pequinés.
En realidad, fueron criados por eunucos chinos durante siglos. Eran considerados sagrados. Robar uno se castigaba con la muerte. Los más pequeños, conocidos como “Pekes de manga”, se llevaban dentro de las voluminosas mangas de las túnicas del emperador.
Cuando las tropas británicas saquearon el Palacio de Verano en Beijing en 1860 durante las Guerras del Opio, encontraron cinco Pequineses custodiando el cuerpo de la tía del Emperador. Estos perros fueron llevados a Inglaterra. Uno fue regalado a la Reina Victoria y llamado “Looty”. Esto lanzó la popularidad de la raza en Occidente.
Peke Famoso: Durante el hundimiento del Titanic, solo sobrevivieron tres perros. Uno era un Pequinés llamado “Sun Yat-sen”. Su pequeño tamaño y la devoción de sus dueños los salvaron.
Características Físicas
El Pequinés es un perro toy pesado y rodante. Son sorprendentemente densos: levantar uno se siente como levantar una roca.
- Peso: 3 a 6 kg.
- Altura: 15 a 23 cm.
El Aspecto de “León”
Su característica definitoria es su frente masivo y cuartos traseros más ligeros (en forma de pera). Esto, combinado con sus patas delanteras arqueadas, les da un andar “rodante” único que es digno y sin prisas.
Pelaje y Color
Tienen una capa externa larga, recta y gruesa y una subcapa espesa. La melena alrededor del cuello es profusa.
- Color: ¡Cualquier color está permitido! Oro, rojo, marta, negro, blanco, crema y particolores. Generalmente tienen una máscara negra.
La Cara
Son braquicéfalos (cara plana). Su nariz está colocada alta entre sus ojos grandes y oscuros. Esta cara plana contribuye a su ronquido distintivo.
Temperamento: Una Actitud Real
Los Pequineses son independientes, seguros y obstinados.
No es un Perro “Ladrador”
Generalmente son tranquilos en interiores. No ladran por nada. Pero si entra un extraño, ladrarán una advertencia profunda y sorprendente. Son excelentes perros guardianes.
Perro de Una Sola Persona
Tienden a vincularse intensamente con una persona. Pueden ser distantes o incluso mordedores con extraños si se les maneja con brusquedad. Exigen una presentación adecuada.
Obstinación
Entrenar a un Peke es un ejercicio de diplomacia. No ven el sentido de “Sentado” o “Quieto” a menos que haya algo para ellos. No puedes forzarlos; simplemente plantarán sus pies y se negarán a moverse.
Pequinés vs. Pug vs. Shih Tzu
El trío de cara plana a menudo se confunde.
- Pequinés: El más independiente y “parecido a un gato”. Pelo largo, andar rodante.
- Pug: El payaso. Pelo corto, tonto, ama a todos.
- Shih Tzu: El extrovertido feliz. Pelo largo (a menudo recortado), más amigable que el Peke, menos obstinado.
Nivel de Energía y Ejercicio
Los Pequineses son perros de baja energía.
- Ejercicio Diario: Una caminata tranquila de 20 minutos es suficiente. Son perfectamente felices en apartamentos.
- Intolerancia al Calor: Debido a sus caras planas y abrigos pesados, se sobrecalientan muy fácilmente. No deben ejercitarse en climas cálidos. El aire acondicionado es imprescindible.
Salud y Esperanza de Vida
Los Pequineses generalmente viven de 12 a 14 años. Su anatomía única crea riesgos específicos:
- Síndrome de Obstrucción de las Vías Respiratorias Braquicéfalas (BOAS): Dificultades respiratorias.
- Problemas Oculares: Sus ojos prominentes son propensos a úlceras y “ojos saltones” (proptosis) si se aprieta demasiado el cuello. Nunca uses un collar; usa siempre un arnés.
- Problemas de Espalda: La enfermedad del disco intervertebral (IVDD) es común debido a sus espaldas largas. ¡Nada de saltar desde muebles altos!
- Dermatitis de Pliegues: La arruga sobre la nariz debe limpiarse diariamente para prevenir infecciones.
Guía de Alimentación: El Comedor Exigente
Los Pekes pueden ser comedores notoriamente exigentes. Pueden despreciar la comida si no se presenta correctamente.
- Cuencos Poco Profundos: Sus caras planas dificultan comer en cuencos profundos. Usa un plato plano o un cuenco inclinado especialmente diseñado.
- Control de Peso: A pesar de ser exigentes, pueden ganar peso fácilmente si se les alimenta con demasiadas golosinas de alto valor para sobornarlos. Un Peke pesado es propenso a problemas de espalda.
Aseo: La Melena Imperial
Si los mantienes con el pelaje completo, el aseo es una tarea diaria.
- Cepillado: Se requiere cepillado diario para prevenir nudos. La subcapa muda mucho.
- El “Corte de Cachorro”: Muchos dueños de mascotas cortan el pelaje corto para hacerlo manejable y mantener al perro más fresco.
- Cuidado de la Cara: Limpia la arruga de la nariz y los ojos diariamente.
¿Es un Pequinés adecuado para ti?
Sí, si:
- Vives en un apartamento y quieres un compañero tranquilo.
- Aprecias un perro con dignidad e independencia.
- Eres un adulto o tienes niños mayores y respetuosos.
- No te importan los ronquidos.
No, si:
- Quieres un compañero para correr.
- Vives en un clima cálido sin aire acondicionado.
- Quieres un perro que obedezca al instante.
- Tienes niños pequeños y bulliciosos (los Pekes no toleran el manejo brusco).
El Pequinés es un perro especial para un dueño especial. No son mascotas serviles; son invitados reales en tu hogar. Si los tratas con el respeto que merecen, te recompensarán con una lealtad feroz y un amor que ha sido apreciado por los emperadores durante milenios.